Francisco Cordero, joven al que su condición de autista no lo limita


En el mes de abril la Fundación Dominicana de Autismo cumplirá 26 años de ardua labor a favor de niños. Niñas y adolescentes viven bajo esta condición, procurando su inserción social y un mejor trato por parte de Gobierno y ciudadanos.

A través de los años esta institución ha logrado dotar de ciertas habilidades a sus alumnos en el área del canto, manejo de instrumentos musicales, pintura y ramas tan compleja del conocimiento como la computación.

Tal es el caso de Francisco Cordero, un joven de condición autista que sueña con ir a la universidad.

 

En tal sentido la presidenta de la fundación doctora Ada Drullard aseguró que al joven se la ha otorgado una beca del Instituto Tecnológico de Las Américas para que pueda cumplir su sueño de convertirse en un experto en informática.

 

A francisco también le gusta la comunicación por lo que en cada actividad de la fundación toma la palabra para motivar a sus compañeros a seguir adelante.

 

Esta institución ha formado además una orquesta musical a la que llama la Banda Azul compuesta por jóvenes con la misma condición y que a través de marca de colores pueden tocar el piano, la flauta y batería y otros instrumentos.

 

La Fundación Dominicana de autismo ubicada en la ciudad de Santo Domingo es una institución privada sin fines de lucro, creada bajo el amparo de la ley 520 e incorporada mediante el Decreto 386-97 del Poder Ejecutivo. Los miembros de esta organización son los propios padres y madres de niños con Autismo.


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